I+ D + i
Es el referencial que tendrá
mayor recorrido en los próximos años
en nuestro país. La palabra clave es:
certificación en I+D+i = deducción
fiscal.
España se encuentra
entre el 1 y el 1,5 % de inversión sobre
el PIB en este tipo de procesos. Se pretende
alcanzar en los próximos años
a los países de nuestro entorno europeo
que destinan una media del 2,8 % de su PIB.
El hecho de que aquellas
empresas que realizan investigación,
desarrollo y/o innovación puedan desgravarse
hasta el 55% en su Impuesto de Sociedades en
uno o en varios ejercicios (a elección
de las empresas), representa la más clara
motivación de las organizaciones para
la consecución de la certificación
y el consiguiente Informe Motivado del Ministerio
de Industria.
Las ventajas para la empresa
son muchas y van incluso más allá
de la importante deducción fiscal establecida:
Mayor accesibilidad a otras fuentes de financiación
(ayudas y subvenciones compatibles con la desgravación),
mejorar la imagen de la empresa evidenciando
su compromiso en materia de I+D+i, garantizar
frente a terceros que se trata de una empresa
puntera, optimizar el saber interno de la organización,
facilitar la vigilancia tecnológica para
la identificación de oportunidades de
mejora, etc.
Los hitos de este proceso
son los siguientes:
- Envío de solicitud
y documentación relativa al proceso.
- Selección de expertos: contable para
conocer el gasto incurrido en el proceso y ..tecnólogo
especializado en la materia que se trate.
- Informe de Conformidad y propuesta de certificación.
- Emisión del Certificado.
El mercado empresarial
irá adoptando procesos de I+D+i durante
los próximos años al existir una
normativa, metodología y ventajas fiscales,
que se logran mediante la certificación,
coherentes con las necesidades de la empresa.
El compromiso institucional
a través de las importantes deducciones
fiscales, resulta clave en el impulso de estos
procesos en el seno de las organizaciones.
La entidad cuenta con cinco
auditores de cuentas que analizan el gasto incurrido
en I+D+i y los equipos de tecnólogos
de las Universidades del País Vasco y
Politécnica de Valencia (seis códigos
UNESCO) para verificar los procesos.